Concepto  Estético 

INTERVENCIÓN LUMÍNICO– SENSORIAL  (visual, táctil, sonora, olfativa, gustativa)

MUSEO DE LA CÁRCOVA"– SALA 2 “Arte Griego”

 

OLYMPUS – El  luminoso

(Etimología, proviene del griego ῎Ολυμπος (Ólympus), ‘el luminoso’, lo más alto entre lo alto”)

 

DESARROLLO CONCEPTUAL

Obrar la materia perceptiva

 

Intervenir a través de la metáfora de la luz, el espacio determinado dentro del museo a la cultura griega, particularmente el misterio de Niké de Samotracia.

 

Gilles Deleuze observa  que la “sensación”, es ser en el mundo, puesto que "a la vez devengo en la sensación y algo ocurre por la sensación, lo uno por lo otro, lo uno en lo otro". El cuerpo es quien da y quien la recibe, o sea, quien es objeto y sujeto indistintamente; la obra es capaz de abrir una zona indistinta de la experiencia, donde objeto y sujeto se pierden y además, desregula los sentidos con tal grado de intensidad que los transgrede.

 

Intervenir el espacio estético y a través de él intervenir sensorialmente al asistente, jugar con la paradoja en la recepción de los sentidos. Trabajar con el atributo neurofisiológico de la sinestesia,  como asimilación conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo, captando como materia sinestésica lo perceptualmente aprehendido, y así  crear  presencia y corporeidad a diferentes elementos a través de la evocación sensorial. Respirar, escuchar el sonido del agua del mar sin que nos moje; oír y sentir el viento sin que nos toque, saber de la presencia de flores sin verlas, ver, transitar en etéreos espacios de luz, ser parte de formas físicas intangibles, transformarlas y que nos transformen…

 

Enlazar los 5 sentidos y jugar con sus atributos, la vista que es intrínseca a la percepción de la luz, el tacto recreado con la materialidad de las formas incorpóreas, volúmenes que no pueden ser  tocados  pero que se sienten,  el perfume y el sonido creando paisajes olfativos y sonoros. Gusto y olfato son dos sentido conexos lo que permite a través del perfume sugerir sabores. El olfato es un sentido que provoca emociones y motivaciones directas; porque responde a una de las partes más antiguas del cerebro, además de ser inmediato por estar directamente vinculado al sistema nervioso; así es como, al entrar en la dimensión de “Olympus”, se introduce al asistente a la proximidad con las alturas y el mar (El perfume se formará a partir de absolutos de ozono, agua de mar y lavandas). De la misma forma la composición sonora para el oído, creará relaciones con conceptos, la elevación el viento, la fuerza y la presencia del mar con el sonido de olas rompiendo, e instrumentos como la marimba y el hang generarán sonidos que sinestésicamente estarán hablando de la luz y sus atributos. Otra cualidad sonora que tomaré está vinculada a los timbres y ritmos reiterados que provocan neurológicamente desconexión de neurotransmisores y re-conexiones generando hormonas como serotonina y dopamina, y de esta forma lograr estados de placer, herramienta muy valiosa para las religiones que a través de las oraciones reiteradas,  mantras y cánticos, logran estos estados. Indago en las sensaciones perceptivas para comunicar elevación y provocar evocación, en el caso de “Olympus” deseo aproximar a paisajes internos de arquetipos celestiales.

 

Tomo la materialidad de la luz como masa concreta expresiva a ser modelada escultóricamente para manifestar su esencia, creando volúmenes lumínicos, perceptualmente visibles pero etéreos, transparentes, sutiles... Objetos de luz en el espacio con volumen, sonido perfume,  identidad.  Objetos que pueden ser atravesados, sentidos por el cuerpo, que nos integran a su atmósfera modificando nuestras cualidades  color,  definición.

 

Investigo, deseo penetrar profundamente el fenómeno de la luz y los sentidos, aprehendiendo a la luz como substancia expresiva en sus infinitas posibilidades; desprenderla de su funcionalidad para expresarse ontológicamente. Desarticular el servicio del fenómeno de la luz de su noúmeno, trabajar con el noúmeno de la luz para generar un fenómeno emancipado.  Desvincular la luz de su servidumbre para tener entidad, revelándose a sí misma, manifestando su propia naturaleza plástica, presentándose puramente como cuerpo estético. En este caso el espacio intervenido del museo y la luz interactúan en forma recíproca, la sala predetermina el concepto de la acción lumínica  y esta acción lumínica condiciona el espacio para replantear un significado poético.

 

El espacio y la luz están estrechamente ligados. La luz y la sombra determinan nuestro vínculo con el espacio físico, antropológico, etológico y místico. Exploro un  vínculo particular de interacción  recíproca de propiedades, la luz a través del objeto lumínico nos  modela y nosotros lo modelamos,  no existen espectadores todos somos integrantes participativos solidarios con interrelación en un nuevo ámbito.

 

La percepción de la luz y el color  dependen  del  contexto que los rodea,  a través de la oscuridad, pretendo generar una atmósfera controlada, integrar las formas monumentales griegas y los volúmenes lumínicos exaltando la dimensionalidad e identidad de cada uno  por contraste de materialidad. Integrar la masa corpórea de los cuerpos escultóricos a la materialidad sutil escultórica de la luz.  

 

La luz vira  suavemente  los colores personales, percibiendo sensaciones nuevas que no existen en el  hábitat cotidiano, creando un espacio ilusorio pero real,  intimista, y a la vez universal generador de nuevas vivencias. Apelo a la actitud lúdica del asistente, la luz y los sentidos juegan con nosotros y nosotros con ellos.

 

Mi deseo es dar un instante de luz, de elevación perceptiva, de magia, sentir la sensación de acariciar un rayo de luz, sentir el perfume de lo sutil de un universo supuestamente imaginario, donde divinidades eternas y hombres efímeros se funden en lo etéreo; que cada persona luego de vivenciar “Olympus” se lleve dentro de sí algo de eso que es el arte…y que yo lo defino como “el lenguaje de lo impronunciable.”

 

 

COMO ARTISTA

 

Circunscribo a mi obra, pintura, escultura, bajo el concepto de geometría de la luz. Tomo las propiedades y cualidades de la luz como  herramientas de composición y  estructura; esta orientación me aproximó al profundo deseo de lograr la materialización sutil e intangible directamente en luz, sublimar la materia;  así llego al medio de la luz, tratando de alcanzar el volumen etéreo,  el manejo espacial y la transparencia perfecta,  despojándome de otros medios.

 

Tomo a la geometría por ser la primera herramienta del lenguaje estético del hombre. La sucesión de líneas aparece como testimonio en petroglifos de 40 millones de años, el ritmo en la percusión, sucesión de puntos, el viento de un hueso, la línea. La geometría es inherente a nuestra humanidad y es testigo de nuestra evolución, hasta las formas más complejas se pueden enmarcar dentro de una estructura geométrica, es nuestro lenguaje de lo universal. Los símbolos y signos más antiguos, la utilizan como  instrumento  para generar su propia estructura y definir a través de la misma su significado. La música, la forma, todo toma organización geométrica, las religiones identifican a dios como geometría  y convocan a una solución racional organizada de la verdad, con  una tendencia  hacia la búsqueda de lo perfecto, marcando nuestra necesidad de  estabilidad, de eternidad. Sin embargo complementario al orden está la presencia del caos,  reconocer el misterio de la presencia de agujeros negros, el punto… ¿Dónde está el orden de lo creado?…este es el desafío del artista, el intento de develar el misterio, la verdad, el orden y el caos, ambos.

En relación con el contemplador, me pregunto cómo sensibilizar, sutilizar, aproximar  su percepción  al universo de la construcción geométrica, busco   integrar el contemplador al objeto estético.  Generalmente en la pintura y la escultura, la obra  está afuera sobre una superficie externa, se encuentra en el entorno, pero es ajena y no comparte el ámbito propio y personal e íntimo del observador, exigiéndole la atención propia de una  lectura profunda y abierta.  En las obras lumínicas sensoriales el espacio interno de la obra y el espacio interno  del contemplador se reconcilian son uno, las transparencias lo atraviesan, los colores lo transforman, los perfumes lo invaden, el sonido lo penetra, el tacto se sutiliza, los dos se integran el uno al otro y desaparece la distancia, deja de ser contemplador para ser participante activo y transformador.

 

 Investigo la evolución, la antropología buscando aproximarme al origen, las neurociencias como herramienta de aproximación y vínculo sensorial con el contemplador, y la tecnología para encontrar nuevos medios plásticos que faciliten la comunicación estética, me interesa el juego de la percepción, ubicarme como ilusionista, como alquimista transformando la materialidad, trabajando y transmitiendo en el terreno de lo lúdico un mensaje de otra esencia. Mi interés es  generar una dimensión sensible ilusoria de objetos etéreos y de percepciones disociadas de lo cotidiano,  creando temporalmente  transformación de cualidades,  generando una vivencia de salto cualitativo, un salto de lo material a lo inasible.

COMPOSICIÓN

 

La composición de la obra lumínica la realizo racionalizando  las  cualidades de la luz, intensidad, dirección, calidad y color, determinando así los atributos propios del objeto estético lumínico.

 

Las propiedades físicas de la luz, absorción, reflexión, transmisión, refracción, dispersión y  difracción, son las que  definen  la estructura, el dibujo del objeto estético lumínico. La plasticidad de la luz es extraordinaria y permite ser modelada abriendo infinitas posibilidades.

 

Substancia, forma y apariencia están intrínsecamente ligadas dentro de la naturaleza de la luz. La luz manifiesta diferentes texturas y calidades, dependiendo del emisor, generando en el objeto, planos perfectos, esfumados, granulados; calidades blandas, suaves, duras. Estas características tan diversas, dan libertad para crear  la apariencia del volumen en la obra estos atributos son los que definen los espacios propios de cada objeto.

 

Los diversos colores de las composición en luz los hago interactuar con una variable conceptual, son 8 en vez de 7, comunicando el mensaje implícito del ascenso a una octava superior, re-significando el sentido de la escala de colores haciendo alusión sobre aquello que nos hace saltar de cualidad y calidad, aquello que se ve y lo que no. En antropología del lenguaje se hace referencia sobre los pueblos que asignan más palabras determinando más colores en la escala del arcoíris, como aquellos que tienen mayor calidad en la precisión para la comunicación de conceptos abstractos, en la música saltar una octava habla del salto a otra escala.

 

Incorporo en la composición la percepción de los cinco sentidos; si bien el eje de percepción humano pasa por el sentido de la vista, los demás sentidos funcionan de manera transversal, actuando  todo el conjunto como nodos en interacción perceptiva,  abriendo una lectura en red  de una realidad diferente. El gusto es un sentido vinculado a los recuerdos pensamientos y emociones, la dulzura generalmente evoca patrones placenteros que se asocian a la evocación de la infancia y con ello aproximan al juego. Los sentidos como el olfato y el oído son herramientas de comunicación directa ya que invaden al perceptor involuntariamente y abren el camino al paisaje visual de la luz favoreciendo la una re-conexión temporal con otro contexto, el tacto con la luz me permite sutilizar un sentido generalmente mecánico generando sensaciones disociadas en lo cotidiano.

Defino a la intervención como lumínico sensorial, por ser la luz la que estructura el espacio, y los otros sentidos reafirman transversalmente la existencia de un contexto nuevo por descubrir.

La performance sonora funciona como la acción poética vinculante entre el universo evocativo, quimérico sonoro y el real, las transparencias sonoras los funden en comunión, pero el timbre humanizado de una voz cierta, sublime aproxima a la certeza de su existencia.

 

En la intervención Olympus, la composición espacial circula en torno  nodos de tensión, técnicamente son puntos de interacción sensorial con las esculturas, cada uno de los mismos comunica el vínculo entre ellas y  genera tensión focal, 1 Néctar de los dioses, 2 El oráculo de la vida (Atenea Lemnia) , 3 El canto de Venus(Venus de Arlés, Venus de Milo, Venus Genitrix, Trono Ludovici), 4 La súplica de Safo (Demeter y Safo), 5 El océano de las Nereidas (Nereida y  cuerpo en movimiento, 6 Victoria Mujer Alada (Victoria alada de Samotracia) la protagonista principal de la sala.

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